Si observa la boca de la mayoría de los adultos mayores de 40 años, probablemente verá un destello de color gris oscuro en los molares posteriores. La amalgama dental, comúnmente conocida como "empastes de plata", ha sido la columna vertebral de la odontología restauradora durante más de 150 años.
Hoy en día, las resinas compuestas estéticas (empastes blancos) dominan las clínicas modernas. Sin embargo, la amalgama sigue siendo un tema de intenso debate en internet debido a su composición elemental. Examinemos la ciencia clínica respecto a su seguridad y longevidad.
La Controversia del Mercurio
La principal preocupación que se plantea contra la amalgama dental es su composición: es aproximadamente un 50% de mercurio elemental, unido estrechamente con plata, estaño y cobre.
Debido a que el mercurio en su forma libre y vaporizada es tóxico, muchos pacientes exigen la eliminación inmediata de todas sus amalgamas antiguas. Sin embargo, la Asociación Dental Americana (ADA) y la FDA aconsejan estrictamente no retirar de forma profiláctica los empastes de amalgama intactos.
Una vez mezclado y endurecido en el diente, el mercurio queda bloqueado químicamente en una aleación sólida increíblemente estable. La cantidad de vapor residual de mercurio que se libera durante el masticado normal es microscópicamente baja, significativamente menor que la exposición al mercurio que un ser humano promedio recibe al comer una porción de atún capturado en el océano.
Estudios rigurosos de décadas de duración realizados por organizaciones mundiales de salud confirman sistemáticamente que no existe un vínculo creíble entre los empastes de amalgama dental intactos y las enfermedades sistémicas o neurológicas en la población general. De hecho, el fresado innecesario de un empaste de amalgama funcional y perfectamente sellado libera mucho más vapor de mercurio en las vías respiratorias del paciente (y destruye más estructura dental sana) que simplemente dejarlo en paz.
El Argumento de la Longevidad
Si bien la resina compuesta es innegablemente más hermosa, la amalgama sigue siendo un triunfo mecánico.
Los datos clínicos confirman que la amalgama suele durar más que la resina compuesta, especialmente en los molares grandes que soportan 200 libras de fuerza de masticación. Mientras que un empaste blanco puede durar entre 7 y 10 años antes de que los márgenes se filtren, una amalgama colocada correctamente puede durar fácilmente 15, 20 o incluso 30 años. La amalgama posee una propiedad única, casi mágica: a medida que se corroe ligeramente durante décadas por la saliva, los subproductos de la corrosión sellan físicamente los espacios microscópicos entre el empaste y el diente, creando un margen autosellante que resiste intensamente nuevas caries.
En Órale Care, colocamos casi exclusivamente resinas compuestas estéticas y cerámicas avanzadas para restauraciones nuevas. Sin embargo, si usted tiene empastes de amalgama de 20 años que son estructuralmente sólidos y asintomáticos, la ciencia dicta firmemente dejarlos tranquilos para que sigan cumpliendo su función durante las próximas décadas.
¿Le preocupan los empastes oscuros en sus dientes posteriores, o no está seguro de si una restauración antigua está fallando o simplemente está decolorada? Nunca retire un empaste funcional basándose en el alarmismo de internet. En Órale Care, nuestros doctores evalúan cada restauración objetivamente utilizando transiluminación de alta definición y sensores digitales para confirmar su integridad estructural. Reserve hoy mismo una evaluación restauradora personalizada.

Dra. Mariam Tariri
Lead Dentist, DDS
Dr. Mariam Tariri is a graduate of the University of Washington School of Dentistry and is dedicated to providing conservative, precise dental care to the Kirkland community. She is an active member of the ADA and WSDA.
View Professional Profile →Medical Disclaimer: The information provided on the Órale Care website is for educational and informational purposes only. It is not intended as a substitute for professional dental or medical advice, diagnosis, or treatment. Always seek the advice of your dentist or other qualified healthcare provider with any questions you may have regarding a medical condition or treatment.

